México, un país donde la cultura y la historia se cuentan en cada esquina

Desde las ruinas mayas más antiguas hasta la arquitectura colonial de la capital, aquí hay tela para rato. Y ese es justo el problema: con tantas regiones distintas, uno no sabe ni por dónde empezar. Por eso armé esta lista. Da igual si vas buscando naturaleza, ciudades con nervio o simplemente historia por todas partes; algo de esto te va a servir para trazar la ruta.

Ciudad de México

Cuando piensas en México, ¿qué es lo primero que se te viene a la mente? La Ciudad de México, claro. La capital no para nunca, y hay tanto que ver que conviene ir con un plan mínimo. Si estás preparando el viaje, estos son los sitios que yo no me saltaría.

El Zócalo. Es el corazón de la ciudad y el mejor punto de arranque, si me preguntas. Alrededor tienes la Catedral Metropolitana, el Palacio Nacional y el Museo Nacional de Antropología. Vale la pena perderse un rato por el Centro Histórico, entre edificios coloniales y callejones que parecen de otra época.

Los museos. Aquí la oferta es enorme: el Museo Frida Kahlo, el Museo Nacional de Arte (MUNAL) y el Museo Soumaya, por citar tres. Si el arte te tira, reserva un día entero solo para esto, porque se te va el tiempo volando.

Chichén Itzá

Chichén Itzá es de esos nombres que aparecen en todas las guías, y con razón. La ciudad antigua está en el estado de Yucatán, en el sureste del país. Fue una capital maya de peso durante más de mil años, y hoy es un sitio arqueológico enorme, con ruinas y edificios para pasar la mañana entera explorando.

Teotihuacán

Teotihuacán es, probablemente, uno de los lugares más visitados de México. La ciudad se construyó hace más de 2.000 años y llegó a ser una de las más grandes y pobladas de su tiempo. Sus ruinas siguen atrayendo a gente de medio mundo.

Está a unos 50 kilómetros al norte de la Ciudad de México, así que se llega sin drama en autobús o en coche desde la capital. Un consejo: contrata un guía. El sitio se disfruta mucho más cuando alguien te va contando la historia y la cultura detrás de cada piedra, porque hay muchísimo que no se ve a simple vista.

Teotihuacan
Teotihuacan

Palenque

Palenque me parece uno de los rincones más bonitos de todo el país. Queda en el sureste, casi pegado a la frontera con Guatemala, entre montañas y una vegetación que se te echa encima. Naturaleza en estado puro.

El plato fuerte son sus ruinas mayas, de las mejor conservadas que verás en ninguna parte. Hay varios templos y palacios, todos levantados en piedra caliza. La joya es el Templo de las Inscripciones, que se construyó para guardar el sarcófago del rey Pakal.

Cerca no te pierdas el Cañón del Sumidero, un cañón fluvial profundísimo rodeado de jungla verde. Se recorre en barco o en teleférico, y honestamente cualquiera de las dos merece la pena. También se puede hacer una caminata si vas con ganas.

Tulum

Tulum está en el estado de Quintana Roo, a orillas del mar Caribe y con la selva justo detrás. Esa mezcla es la que lo ha convertido en uno de los destinos más buscados de México. Tiene ruinas mayas frente al mar, playas de postal y actividades acuáticas para dar y tomar.

Monte Albán

Monte Albán es una ciudad antigua encaramada en la región montañosa de los Altos de Chiapas. La levantaron los olmecas hacia el 1200 a.C., y más tarde la ocuparon los zapotecas hasta el 750 d.C. Estaba formada por grandes pirámides y palacios, y funcionó como un centro ceremonial y comercial importante. Hoy va mucha gente, sobre todo la que quiere entender de dónde viene México.

Cuilapan de Guerrero

El pueblo mágico de Cuilapan de Guerrero está en el estado de Oaxaca, a unos 30 kilómetros al sur de la capital oaxaqueña. Lo rodean montañas y una vegetación de un verde intenso.

Aquí la tradición manda, y esa tradición es el textil. Buena parte de los vecinos son artesanos que tejen a mano, así que encuentras de todo: prendas, tapetes, manteles... y en lana, en algodón o en seda, lo que busques. Merece dedicarle un rato.

Otra cosa que le da carácter al pueblo es su arquitectura colonial. El centro histórico son casas de adobe con techos de teja roja; un paseo tranquilo basta para pillarle el encanto.

Y no te vayas sin probar la comida oaxaqueña, que es palabras mayores. Los platillos que se llevan la fama son el mole negro y el mole coloradito. Pídete uno con calma.

Palenque

Volviendo a Palenque, conviene entrar un poco en su historia. Es un sitio arqueológico maya del sureste de México, en la frontera con Guatemala. Se fundó hacia el año 226 d.C. y siguió habitado hasta mediados del siglo XV. Al estar en una zona montañosa y boscosa, se ha conservado sorprendentemente bien pese a los siglos que le han pasado por encima.

Lo que se ha llevado la fama son sus templos y palacios, construidos con esa arquitectura tan reconocible de la civilización maya. El más impresionante es, para mí, el Templo de las Inscripciones, que guarda la tumba del último gobernante maya de Palenque, Pakal II. Y luego está El Palacio, un conjunto de edificios que hacía las veces de residencia real.

En fin, Palenque es de esos lugares que se te quedan grabados. Si te interesa mínimamente la historia prehispánica, no lo dejes fuera de la ruta.

Las playas de México

México tiene algunos de los destinos de playa más famosos del planeta, y no sorprende que tanta gente venga buscando justo eso, sol y playa y nada más. Si tus vacaciones van por ahí, hay resorts para todos los presupuestos y todos los ánimos, desde el plan tranquilo hasta el que no para.

Cañón del Cobre

El Cañón del Cobre es una formación geológica que impresiona de verdad, en Chihuahua. Es más grande que el Gran Cañón del Colorado y supera el kilómetro de profundidad. El paisaje no da respiro: precipicios que cortan la respiración, ríos revueltos, bosque espeso hasta donde alcanza la vista. Buen sitio para caminar, escalar y, sobre todo, apagar el móvil un par de días.